martes, 19 de marzo de 2013

Un Caballito de mar entre las Sirenas

 

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Jesús García del blog "El otro Basket" me envía este maravilloso correo y me dice así:

"Estimada amiga.

No tengo una sirena para ti, pero te mando un caballito de mar. Soy de Tabeirós (A Estrada – Pontevedra), donde pasé mis primeros años de vida al amparo del hórreo familiar cuya imagen comparto contigo.

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Toda mi familia paterna vive allí, aunque mi madre y toda mi familia materna son de Cabo de Palos (Cartagena) y es allí donde pasábamos los veranos, principalmente dentro del agua (Mar Menor) ya que el calor era insoportable para unos niños acostumbrados a otro clima. Recuerdo con absoluta nitidez que en aquellos baños siempre estábamos acompañados por caballitos de mar que nos rodeaban y con los que jugábamos. Mi padre, gran amante de la naturaleza supongo que dada su procedencia, nos tenía absolutamente prohibido sacarlos del agua o hacer nada que los perjudicara. Ahora yo vivo en esta zona (Mar de Cristal, en el corazón del Mar Menor, y ya que estamos también te mando una imagen de donde vivo, a escasos 20 metros de la orilla de la playa)

mar de cristal

por razones de trabajo y porque aquí he formado mi propia familia, aunque no dejo de ir a mi aldea en Galicia ni un solo verano, a mis hijos les encanta.

Tristemente he de anunciarte que no queda ni uno, a pesar de que llevamos unos años que la administración está muy concienciada en la conservación de este paraíso natural, la sobrexplotación urbanística de los años 80 y principalmente a partir del 90, acabaron con gran parte de la fauna del Mar Menor. Ahora los baños son limpios y cálidos, pero solitarios. Ya no hay caballitos ni estrellas de mar… pero no por ello han dejado de formar parte de mis recuerdos, de mi pasado.

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Un beso y decirte que me encanta leer tus relatos.

PD.: Por si no caes, alguna vez has visitado y dejado tu huella en alguno de mis blogs – “Cocina con el otro basket”, lo cual es un honor."

MUCHÍSIMAS GRACIAS, Jesús por compartir tus recuerdos conmigo y por enviarme este precioso Caballito de mar, que gustosamente dejaré junto a mis Sirenas.

martes, 12 de marzo de 2013

Sirena Espuma


 
Lorena Mellado, de nuevo se acuerda de mí, y desde Chile, me envía unas magníficas sirenas, con un correo que dice así:
"Hola Aldabra,

Te adjunto un nuevo trabajo que he realizado con sirena.
Lo realice en óleo y con relieve utilizando varios materiales sencillos.
Ve tú si quieres agregarla a tu blog o simplemente visita el mio para que veas el desarrollo del mismo.

Cariños"
Muchísimas gracias, Lorena, por acordarte de mi y enviarme este estupendo regalo.

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http://enlatierradelashadas.blogspot.com/



domingo, 3 de marzo de 2013

Sirena Tabatabaei

 

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Esta sirena me la regala Mariola, del blog "Cinamomo rosa". y su autora es Maryam Tabatabaei.

A Mariola la conozco desde hace muchos años, coincidimos en un taller literario, y desde entonces, de un modo u otro siempre fuimos manteniendo el contacto.

Muchísimas gracias Mariola, por el regalo, por acordarte de mí y por estar cuando te lo pido.
Biquiños,

sábado, 23 de febrero de 2013

Sirena Manhattan Beach



Esta sirena me la regaló mi hija y la encontró en el blog de Raquel del Rosario: Planeta Particular.

Ya le dí las gracias en vivo y en directo, junto con un beso, pero se las reitero aquí.

lunes, 18 de febrero de 2013

Sirena Taberna Marinera



Este verano pasado, Congo y yo, estuvimos un fin de semana visitando a unos amigos, en la sierra madrileña y el sábado por la noche nos llevaron a cenar al Restaurante/Cueva El matador-Taberna marinera (El Molar).

Un lugar mágico y encantador porque está situado en una antigua bodega. Como era verano cenamos en la terraza pero por dentro está lleno de pasadizos alumbrados con velas.

Si tenéis ocasión ir a conocerlo porque merece la pena.

La imagen que os dejo es la portada de la carta, en cuanto la ví, me dije: "Para el blog".

Ah, y la comida muy buena.

Biquiños,


martes, 5 de febrero de 2013

Sirena del Retiro

 

Marisol, del blog Muchos Vientos, me envía un correo, con una sirena preciosa. Me dice así:

"Hola:

Comentas en mi blog de Muchos Vientos y he visto que en el de Demo también. ¡Gracias! Te mando una sirena que fotografié ayer en el Retiro de Madrid justo al atardecer. Las fotos las publiqué en Instagram.

Beso grande".

Pues muchísimas gracias por acordarte de mí. Biquiños,

 

lunes, 4 de febrero de 2013

Sirena de agua


Mi querido Carlos, del blog Apenas penas, me hace dos regalos exquisitos: un pedazo de poema y esta preciosa sirena.


Muchísimas gracias, Carlos y biquiños.

El ciclópeo titán mira a lo lejos
el lánguido perfil de la sirena,
con el ojo de ver en cuarentena
y los impulsos viejos
el cielo de pacíficos reflejos,
los envuelve a los dos y en tal escena,
ella, virgen y ajena,
emigra en un tumulto de vencejos.
Nada queda por ver, ni mar ni arena
ni nudo de intrincados aparejos
ni luz de luna llena;
hay un coro de sal  en los cortejos,
de lágrima y de pena,
que hasta duele mirarse en los espejos.

jueves, 24 de enero de 2013

La sirenita de crochet verde

Mi querida Marisa, vía Facebook,
me regala esta maravilla de sirena. 
¿No es adorable?
Muchísimas gracias por acordarte de mi.

miércoles, 2 de enero de 2013

Sirena de piedra


Suso, del blog "Por el camino yo me entretengo", me regala esta preciosa sirena que se encontró en una fachada, paseando por Barcelona.

Me dice en su correo que están (son dos iguales):

"...desde la plaza Jauma I, al lado de la Generalitat, en ese callejón, en la calle Bisbe, justo antes del "puente" que une las dos casas, hay varias gárgolas de fachada, dos de ellas son sirenas sentadas enfrentadas... Del otro lado hay unos demonios y dragones muy chulos."

Biquiños grandes, Susiño y muchas gracias.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Sirena cautiva

 

Sirena cautiva

La Condesa de Charny me regala esta preciosa sirena cautiva [casi no me había dado cuenta que llevaba las manos atadas]. Es la primera vez que me regala una pero espero que no sea la última.


Biquiños grandes y muchíííííísimas gracias.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Sirena Halloween

 

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Y Mavi, de Lunática Shop, sigue regalándome unas sirenas preciosísimas y artesanísimas. Hoy os dejo una muy apropiada para Halloween, que aunque ya pasó, todavía lo recordamos porque pasó hace muy poquito
Mirad, mirad!
Biquiños grandes y un millón de gracias.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Sirena pelirroja

 

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Ayer recibí dos sirenas preciosas.

Una me la regaló mi "regaladora oficial de sirenas", Mavi, de Lunática Shop, estupenda artesana y compañera de motoclub.


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La otra me la regala Milu, del blog Lineas y horizontes, a la que tuve la suerte de conocer este verano en Valencia, y a la que parecía que conociera de toda la vida.

Biquiños grandes a las dos y muchísimas gracias.

martes, 30 de octubre de 2012

La sirena de Espasante

 Mi querida Chus, me envía un correo y me dice así:

"Querida Aldabra, esta mañana, robandole unos minutos al día me puse a bucear en la red, buscando cierta información y acabe en un blog maravilloso, y al pasearme por él encontré una entrada merecedora de un hueco en tu blog. Te mando el enlace y espero que la disfrutes como la he disfrutado yo.
Besiños y hasta pronto, Chus."

Muchísimas gracias, Chus, por el regalo y por acordarte de mí.

La historia

Contaba una vecina que hubo en esta casa hace años, Dora de Espasante, una de las historias más hermosas que yo nunca antes escuché. A ella se la contara su abuelo, y a éste el suyo, por lo que no sé muy bien cuando ocurrió.
Fue en el puerto de Espasante, que había un marinero, trabajador como pocos pero que en los últimos tiempos no tenía buenas mareas. Echara las redes donde las echara, no llenaba sus aparejos como los demás.
En una tarde cálida del verano, salió al mar en su lancha con la brisa dándole en la cara. De repente, el cielo se cubrió de nubes grises que no tardaron en descargar sus barrigas. La lluvia era espesa y no dejaba ver el rumbo por lo que el marinero procuró no separarse de la costa. Aminando la tormenta, entre la claridad, comenzó a escuchar a lo lejos y de manera tenue una voz dulce y cadenciosa que cantaba. El marinero agarró los remos y bogó con todas sus fuerzas hasta el canto. Pudo ver una de las rocas del Picón rodeada de peces y, sentada en ella, una sirena peinando su largo cabello de azabache. Tenía el cuerpo blanco y redondeado como la espuma de las olas del mar. De cintura para arriba ofrecía sus pechos al sol y de cintura para abajo una cola cubierta de plateadas escamas. Miró hacia el marinero desde los profundos ojos azules y el marinero se quedó prendado; nunca más se separó de ella. Peces no le volvieron a faltar ni unos brazos cariñosos que lo abrazasen.
En el puerto nadie supo que pasara. El marinero nunca volvió. Su lancha se encontró destrozada en los acantilados de Loiba.
A partir de aquel día dice que aparecieron dos rocas nuevas en el Picón. Hay quien jura que son el marinero y la sirena que en los cálidos rayos de sol de verano se pueden ver sentados a entonar su canción.

Marinero de Espasante
cuando salgas a trabajar
cuídate bien de las sirenas
que estén a acechar.

No confíes marinero,
en estos instantes de claridad
puede que alguna sirena
el alma te venga a robar.

O conto

Contaba unha veciña que houbo nesta casa hai anos, Dora de Espasante, unha das historias máis fermosas que eu nunca tivera escoitado. A ela contáralla o seu avó e a este o seu, polo que non sei moi ben cando ocorreu.

Foi no Porto de Espasante que había un mariñeiro, traballador coma poucos pero que nos últimos tempos non tiña boas mareas. Largara onde largara non enchía o aparello como os máis.

Nunha tarde cálida de verán, saíu ao mar na súa lancha coa brisa dándolle na cara. De súpeto, o ceo cubriuse de nubes pedresas que non tardaron en descargar os seus bandullos. A chuvia era mesta e non deixaba ver rumbo polo que o mariñeiro procurou non se afastar da costa. Amainando a treboada, entre a loaira, comezou a escoitar ao lonxe e de xeito feble unha voz doce e cadenciosa que cantaba. O mariñeiro agarrou os remos e vogou con tódalas súas forzas ata o canto. Puido ver unha das rochas do Picón arrodeada de peixes e, sentada nela, unha serea a peitear o seu longo cabelo de acibeche. Tiña o corpo branco e arredondado coma a escuma das ondas do mar. Do vao arriba ofrecía os seus peitos ao sol e do embigo abaixo unha cola cuberta de prateadas escamas. Fitou para el dende os profundos ollos azuis e o mariñeiro quedou engaiolado; nunca máis dela se separou. Peixe non lle volveu faltar nin uns brazos agarimosos que o apertasen.

No Porto ninguén soubo que pasara. O mariñeiro nunca volveu. A súa lancha atopouse escachada nos cantís de Loiba.

A partires daquel día disque apareceron dúas rochas novas no Picón. Hai quen xura que son o mariñeiro e a serea que nas cálidas loairas de verán pódense ver sentados a entoar a súa cantiga:

Mariñeiro de Espasante
cando saias faenar
cóidate ben das sereas
que estean a alucar.
 
Non confíes mariñeiro,
nestes intres de loaira
poida que algunha serea
veña te roubar a alma
.


domingo, 21 de octubre de 2012

La sirena de la crisis



Hoy voy a dejaros una sirena que está de actualidad: La sirena de la crisis.

Esta sirena me la envió por correo Rita Vega, una mujer mexicana que pinta como los ángeles. Y si creéis que exagero, juzgar vosotros mismos, fijáos en estos dibujos. Y si todavía queréis ver más, pinchar en el enlace de su nombre.



Muchísimas gracias, Rita.
Biquiños,

viernes, 12 de octubre de 2012

Sirenas de Lorena Mellado



Lorena Mellado, desde Chile, me envía una magníficas sirenas, con un correo que dice así:
“Hola Aldabra, encontré tu blog por casualidad y me parece lindísimo, ya que me gusta la fantasía y las hadas.
Te mando tres sirenas de mi autoría para que la agregues a tu blog y además puedas visitar mis enlaces; yo ya te agrego.-

http://enlatierradelashadas.blogspot.com/

Saludos y espero que te gusten.”

 Muchísimas gracias, Lorena, por este regalo estupendo, que ha viajado desde tan lejos.